Este perro sigue causando pánico en los peatones que circulan diariamente cerca de la Uni. Al menos aquí en la casa ya hay dos víctimas de sus afilados dientes. Ivan, que sufrió un ataque el mes pasado, y ahora yo.En seguida narraré los hechos tal como los expresé en la delegación de policía cuando fui a levantar mi denuncia anónima.
Iba yo caminando como todos los días lo hago al salir de la escuela, y me dirigía a mi casa para disfrutar de una merecida cena. Disfrutaba yo de la belleza del paisaje campirano, y de escuchar una canción con mis audífonos puestos, cuando de pronto, al pasar al lado del canal que corre cerca del túnel del Centro de Idiomas, escuché un ladrido que me sobresaltó. Extrañado, volteé para saber que era lo que me ladraba, y ví como un perro buscaba mi pierna para morderla (y no para "arrejuntarse", como normalmente hacen con mi pierna). En ese momento recordé lo que leí alguna vez en "Mi pequeña guía para sobrevivir un ataque canino", y pretendí ignorarlo como si no pasara nada. Así que seguí mi caminata, mirando de ves en cuando sobre mi hombro para asegurarme que no se acercara tanto el can.
Pero al parecer, el atacarlo con mi látigo de la indiferencia hizo enfurecer más al perro, y el muy cobarde me atacó por la espalda sin que yo pudiera retirar mi chamorro de futbolista de sus colmillos afilados. Al sentir la mordida sólo pude emitir un grito de dolor. Pero el perro me soltó inmediatamente. Yo en ese momento me encontraba colérico, y lo encaré, pero el maldito perro se hizo unos cuantos metros para atrás y llamo a uno de sus amigos pandilleros, y los dos comenzaron a ladrarme. Al ver que el perro había llamado a refuerzos, dudé por un momento si debía salir corriendo, o si les pateaba el trasero yo solo. Pero opté mejor por una tercera opción, que fue la de patear el suelo y extender mis brazos para parecer mas amenazante. Pisé una piedra y me lastimé la planta del pie, pero no podía mostrar debilidad o lo perros se aprovecharían mas de mi.
Los perros me siguieron ladrando, pero por fortuna ya no me atacaron. Así que apreté el paso y me fuí a mi casa. Al parecer la lesión no es tan grave, pues solo es un pequeño rasguño, pero ni siquiera me rompió el pantalón. En este momento me estoy limpiando la herida con agua oxigenada, y la cauterizaré con un poco de pólvora como me dijo mi maestro Rambo.
Mañana iré al centro de salud a que me inyecten. Parece que ahí sale mejor porque te vacunan gratis, te dan pastillas caducadas, te dan una paleta y te regalan un papanicolau y un par de limpiabrisas para tu carro.Estoy convocando también a una cruzada Anti-PIPECOS(1), para acabar con todos los malditos perros pandilleros que pululan por las calles, haciendo mas insegura nuestra querida ciudad Regiomontana. Preparen sus palotes de cocina, sus tirabolijas, o si se quieren ver muy extremos, sus resorteras. Porque nos vamos de cacería por las calles de la ciudad para acabar con todos ellos. Si tu estás leyendo esto, y eres un perro PIPECO(1), mejor cuídate, porque patearemos tu pulgoso trasero.
Nos vemos después. Tengo que acostarme y comenzar mis 3 semanas de incapacidad.
(1).- Según el Diccionario Real de Modismos Baratos: PIPECO es una raza especial de perros modificados genéticamente para sobrevivir sin ningún tipo de cuidado humano, y resistiendo las inclemencias de las ciudades. El nombre científico de esta raza es PI-nky PE-rro CO-rriente.
Escuchando: Wolfmother - Woman

2 comentarios:
jajaja a mi jamas me ha mordido un perro o.o!! sera que pueda aplicarseme la frase "ni los perros lo pelan"? jajaja...
pues tambien te invito a mi blog
http://vida.n3koz.com/
asi que ahi nos vemos! saludos! y abusao con la rabia! o.o!!!
woot.. creí que ya había posteado.
Lo bueno es que ya casi no hay muchos pipecos en la uni... :S
:P
Saludoss
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